Mostrando entradas con la etiqueta Marcelo Ebrard. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marcelo Ebrard. Mostrar todas las entradas
miércoles, 29 de julio de 2009
Guerra sucia
Mientras el PAN poblano vive una aparente calma luego del desastroso resultado del pasado 5 de julio, el triunfante priismo sigue resuelto a seguir abaratando su aplastante triunfo, con una serie de enfrentamientos internos que ya toma visos de guerra sucia.
Al arrancar esta semana le toca a la presidente municipal Blanca Alcalá Ruiz, de quien circula un video en youtube en el que se le señala como responsable directa del fallecimiento de una menor por la caída de un viejo árbol en el zócalo, el mismo día de la jornada electoral.
Utilizando un capítulo de la famosa serie “Mujeres asesinas”, doblándoles la voz a los personajes y utilizando un lenguaje por demás soez y bajo, se utiliza este programa de televisión para defenestrar de manera ruin y sin fundamento a la presidenta municipal.
Lo que extraña es el ataque furibundo y la saña en contra de la alcaldesa. El video muestra una convicción de agredir con desmesura con visos de una rabia poco usual en otros videos dedicados a otros políticos.
De más está señalar también la mala leche al elegir el tema con el que se ataca. La muerte de esa pequeña es una tragedia por si misma, es un hecho que enlutó a hogares poblanos y que su utilización me parece no solo falto de ética, sino hasta contraproducente.
Es una manera de lucrar políticamente con una tragedia, es un actitud obvia que difícilmente podrá pasar desapercibida por la ciudadanía poblana.
Y es que véasele de donde se vea, difícilmente la presidenta municipal puede tener responsabilidad directa alguna en la tragedia sucedida en el zócalo el 5 de julio.
Es como si al jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard se le señalara como responsable de las muertes del “News Devine” el año pasado, o que el presidente Calderón sea responsable por negligencia en el doloroso caso del incendio en la guardería del IMSS en Sonora.
La alcaldesa tiene un numeroso equipo de trabajo que le rinde cuentas a ella, pero que cada uno de ellos a su vez tiene una serie de jefes en cada una de las más variadas áreas de responsabilidad, que a su vez conducen el trabajo de decenas de operadores que se encargan directamente de labores para bien de la ciudad.
El hecho de que en alguna de esas áreas se presenten posibles actos de negligencia o impericia que ocasionen daños irreparables como el que se menciona, es responsabilidad directa de los jefes y operativos del área correspondiente.
O en todo caso, tiene que ser una investigación legal la que determine en qué nivel de decisión estuvo el error o la negligencia para fincar responsabilidades.
En el caso de la desgracia señalada, en el ayuntamiento de Puebla ya hay funcionarios cesados y algunos más en investigación.
Por lo anterior ésta “video guerra sucia” contra Blanca Alcalá se antoja gratuita y de baja ralea.
La autoría de esta mala pieza que quiere ser crítica, aguda y original, pero que termina siendo un catálogo de lugares comunes y bajezas, difícilmente se puede encontrar fuera de las filas del propio priismo.
“Fuego amigo”, pues.
En todo caso se puede entender que surja la crítica hacia la presidente municipal incluso desde las filas de su propio partido, puede ser hasta sano que haya voces que desde la ciudadanía reclamen más y mejores servicios, atención a peligrosos problemas, que le exijan a Alcalá una mejor gestión o que le encuentren graves defectos a su administración.
Pero el tono, la ruindad del tema, el lenguaje utilizado en este video, nos hablan de muy poca imaginación, escasa pasión crítica, y si mucha rabia y encono.
Luego de verlo, este video habla mucha más mal de quien lo hizo, que de la propia destinataria del denuesto.
Etiquetas:
Blanca Alcalá Ruiz,
Fuego amigo,
Marcelo Ebrard,
Mujeres asesinas,
PAN poblano
lunes, 23 de marzo de 2009
Campañas en tv
José Luis Benítez Armas
Otra prueba de la inoperancia real del marco jurídico electoral en materia informativa que diseñó nuestro poder legislativo para las contiendas del 2009, es la clara campaña política que dos funcionarios públicos tienen en la televisión mexicana a nivel nacional desde hace tiempo.
Uno es el priista Enrique Peña Nieto, quien tiene un claro trato privilegiado de parte de los noticieros en la pantalla chica, especialmente de Televisa, con quien ya hasta vínculos sentimentales tendría (Angélica Rivero, bella estrella del “canal de las estrellas”, es al parecer la novia oficial del ahora viudo mandatario mexiquense).
Su presencia en la pantalla chica ha sido profusa y constante. Opina de todo o casi todo y no hay tema que pudiera ser de primeras planas en las que el mandatario mexiquense no salga a cuadro: desde el combate a la delincuencia organizada, la crisis del empleo o hasta el triunfo del Toluca en el torneo de apertura del futbol mexicano, en donde fue mostrado en el estadio, en los entrenamientos y en el festejo.
El otro y más reciente, es el perredista y connotado “lopezobradorista”, Marcelo Ebrard Casaubón, quien también por quítame estas pajas o a la menor provocación, aparece en los noticieros televisivos inaugurando, apoyando, conversando y hasta cocinando en cualquier horario televisivo.
Así inaugure el adoquín de un callejón o pidiendo al gobierno federal le permitan vigilar el aeropuerto de la ciudad de México (no puede vigilar eficazmente afuera de la terminal aérea, ¡y ya quiere estar adentro!), el ex priista aparece de manera constante en este medio masivo de comunicación.
Estos dos personajes cuyas ambiciones políticas los proyecta por necesidad nivel nacional, tienen réplicas locales en prácticamente todo el país. Y de todos los partidos políticos. Gobernadores, diputados, ediles, senadores y demás personajes “expuestos políticamente”, están haciendo su luchita por permanecer en los medios, buscando su crecimiento político.
Si bien no se puede comprobar esto de manera documental, es claro que hay un “convenio” o un “trato” informal de parte de estos políticos con otros tantos medios de comunicación para estar presente “más tiempo de lo normal y noticioso” en los informativos de la televisión mexicana.
De hecho no se le puede reprochar al dueño de un medio de comunicación que tenga preferencias o inclinaciones por uno u otro candidato o partido político. Está en su derecho. Pero deberían aceptarlo sin ambages ni vergüenzas.
Pero están mal, si creen que la audiencia no se da cuenta de esto. La gente que ve noticieros en televisión –si no toda, si mucha de ella- percibe que en los informativos hay dados cargados, hay preferencias. Y también se da cuenta que hay fobias (como la campaña que TV Azteca tiene armada contra Santiago Creel desde hace años).
El tema es que por más que los legisladores traten de mantener “bajo control”, la agenda informativa, es claro que en un sistema democrático, con respeto al derecho a la libertad de prensa y de expresión, es difícil poner cotos o controles al trabajo periodístico-informativo.
Y menos en nuestro país, donde luego de décadas de silencio forzado y de simulación democrática, que se vivió bajo un régimen que impuso la mordaza y la intolerancia como método de control del periodismo, apenas estamos –especialmente en la televisión- viviendo tiempos de apertura y pluralidad.
Ahora que los partidos ya se aprobaron los 3 mil 600 millones de pesos para las campañas de este año (esto sin contar la publicidad soterrada arriba mencionada y los recursos que se destinen a nivel de los estados), va a empezar el caos legal.
¿Quién se va a dedicar a calificar las campañas cuando sean negativos o positivas? ¿Cómo se le va a obstruir el derecho a los partidos de presumir los logros de los gobernantes surgidos de sus filas?
Y una vez que se presenten estos casos, los tribunales electorales se verán rebasados para atender acusaciones de un lado y del otro. Lejos de tener unos procesos electorales de mayor nivel y civilizadas, me temo que tendremos más de lo mismo. O peor.
luisbenitez22@hotmail.com
Otra prueba de la inoperancia real del marco jurídico electoral en materia informativa que diseñó nuestro poder legislativo para las contiendas del 2009, es la clara campaña política que dos funcionarios públicos tienen en la televisión mexicana a nivel nacional desde hace tiempo.
Uno es el priista Enrique Peña Nieto, quien tiene un claro trato privilegiado de parte de los noticieros en la pantalla chica, especialmente de Televisa, con quien ya hasta vínculos sentimentales tendría (Angélica Rivero, bella estrella del “canal de las estrellas”, es al parecer la novia oficial del ahora viudo mandatario mexiquense).
Su presencia en la pantalla chica ha sido profusa y constante. Opina de todo o casi todo y no hay tema que pudiera ser de primeras planas en las que el mandatario mexiquense no salga a cuadro: desde el combate a la delincuencia organizada, la crisis del empleo o hasta el triunfo del Toluca en el torneo de apertura del futbol mexicano, en donde fue mostrado en el estadio, en los entrenamientos y en el festejo.
El otro y más reciente, es el perredista y connotado “lopezobradorista”, Marcelo Ebrard Casaubón, quien también por quítame estas pajas o a la menor provocación, aparece en los noticieros televisivos inaugurando, apoyando, conversando y hasta cocinando en cualquier horario televisivo.
Así inaugure el adoquín de un callejón o pidiendo al gobierno federal le permitan vigilar el aeropuerto de la ciudad de México (no puede vigilar eficazmente afuera de la terminal aérea, ¡y ya quiere estar adentro!), el ex priista aparece de manera constante en este medio masivo de comunicación.
Estos dos personajes cuyas ambiciones políticas los proyecta por necesidad nivel nacional, tienen réplicas locales en prácticamente todo el país. Y de todos los partidos políticos. Gobernadores, diputados, ediles, senadores y demás personajes “expuestos políticamente”, están haciendo su luchita por permanecer en los medios, buscando su crecimiento político.
Si bien no se puede comprobar esto de manera documental, es claro que hay un “convenio” o un “trato” informal de parte de estos políticos con otros tantos medios de comunicación para estar presente “más tiempo de lo normal y noticioso” en los informativos de la televisión mexicana.
De hecho no se le puede reprochar al dueño de un medio de comunicación que tenga preferencias o inclinaciones por uno u otro candidato o partido político. Está en su derecho. Pero deberían aceptarlo sin ambages ni vergüenzas.
Pero están mal, si creen que la audiencia no se da cuenta de esto. La gente que ve noticieros en televisión –si no toda, si mucha de ella- percibe que en los informativos hay dados cargados, hay preferencias. Y también se da cuenta que hay fobias (como la campaña que TV Azteca tiene armada contra Santiago Creel desde hace años).
El tema es que por más que los legisladores traten de mantener “bajo control”, la agenda informativa, es claro que en un sistema democrático, con respeto al derecho a la libertad de prensa y de expresión, es difícil poner cotos o controles al trabajo periodístico-informativo.
Y menos en nuestro país, donde luego de décadas de silencio forzado y de simulación democrática, que se vivió bajo un régimen que impuso la mordaza y la intolerancia como método de control del periodismo, apenas estamos –especialmente en la televisión- viviendo tiempos de apertura y pluralidad.
Ahora que los partidos ya se aprobaron los 3 mil 600 millones de pesos para las campañas de este año (esto sin contar la publicidad soterrada arriba mencionada y los recursos que se destinen a nivel de los estados), va a empezar el caos legal.
¿Quién se va a dedicar a calificar las campañas cuando sean negativos o positivas? ¿Cómo se le va a obstruir el derecho a los partidos de presumir los logros de los gobernantes surgidos de sus filas?
Y una vez que se presenten estos casos, los tribunales electorales se verán rebasados para atender acusaciones de un lado y del otro. Lejos de tener unos procesos electorales de mayor nivel y civilizadas, me temo que tendremos más de lo mismo. O peor.
luisbenitez22@hotmail.com
Etiquetas:
Enrique Peña Nieto,
Marcelo Ebrard,
México elecciones 2009,
Televisa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
