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domingo, 9 de agosto de 2009

Zelaya, visitante incómodo


El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue recibido con todo el protocolo por el gobierno del presidente Felipe Calderón, quien se ha mostrado solidario y hasta acomedido en apoyar al depuesto mandatario en su lucha por regresar al poder en su país.
En su discurso el presidente Calderón ha justificado esta actitud con respecto al conflicto interno en Honduras, en la vocación democrática que debe consolidarse en el continente, en el respeto a las instituciones y al Estado de Derecho.
Y claro está, el llamado a no caer en las tentaciones golpistas de hace tres décadas que tanto daño y sangre le causó al continente.
Sin duda una actitud irreprochable del mandatario mexicano.
Sin embargo si bien es claro que la actitud golpista de las autoridades de facto que hoy gobiernan Honduras, significa una clara traición a los valores democráticos que apenas se quieren consolidar en nuestro continente, también es un hecho que el mandatario Zelaya había entrado semanas antes de su ilegal destitución, en una espiral populista y de tentación autoritaria que también lesionaba de manera grave a las instituciones hondureñas.
Su empecinamiento en hacer un referéndum para promover la reelección, sin respetar la opinión de los otros poderes de la república hondureña y haciendo caso omiso de la negativa para hacer tal ejercicio de parte de su propio partido, lo colocaba en el camino por el que han transitado personajes del tamaño de Hugo Chávez (Venezuela), Daniel Ortega (Nicaragua) y en Ecuador, Rafael Correa, que son todo lo “progresistas” que se quiera, pero demócratas, no.
Ya estaba marchando en ese rumbo megalómano, mesiánico y francamente dictatorial que tanto entusiasmo estaba despertando en gobernantes tan “democráticos” como los hermanos Castro de Cuba.
Y esos guiños al populismo los vino a confirmar en su visita a México, donde después de la recepción amistosa y cálida dada por el gobierno mexicano, en un visita que prometía ser corta, pero que terminó siendo de tres días, Manuel Zelaya en un acto público se deshizo en elogios al “presidente legítimo” López Obrador y le remató el panegírico con esta frase: “a veces es mejor sentirse presidente, que serlo…”
No conforme con eso, un día antes había señalado que el golpe en Honduras se resolvería en cinco minutos si Estados Unidos se lo proponía. Le recriminó a Obama su tibieza ante el conflicto en el país centroamericano.
O sea, al odiado imperio yanqui al que le hemos recriminado durante décadas su intromisión en los asuntos internos de los países de América Latina, ahora Zelaya le pide que se meta para resolver de facto el conflicto hondureño.
Si este doble discurso que trajo en su visita a México (lleno de cinismo, de engaños, vacío de diplomacia e ignorante), fue el mismo con el que quería convencer a los ciudadanos hondureños, se entiende –aunque no se justifica- la desesperada actitud de quienes le organizaron el virtual golpe de estado a este dictador en ciernes.
Con todo una vez más, quien salió mal librado de este gris episodio de la diplomacia mexicana, es el presidente Felipe Calderón, quien no sólo se tomó la foto en Nicaragua con Raúl Castro, Ortega, Chávez, el propio Celaya y Correa, sino que fue vocero de una posición conjunta en defensa del gobierno de Zelaya.
Para que ahora en México el depuesto mandatario –sin querer queriendo- le viniera a pagar con flores. Pero flores para AMLO.
Calderón está mal y de malas.
Sólo espero que la diplomacia mexicana asuma con mayores reservas este apoyo a rajatabla que le está regalando a un político centroamericano más cercano al autoritarismo de Hugo Chávez y Fidel Castro, que a una verdadera vocación democrática.

miércoles, 29 de julio de 2009

Los hombres del presidente


Un verdadero y exitoso líder en cualquier ámbito del quehacer humano, no es el que sabe hacer todo de todo.
(No hay un ser humano capaz de tener la sapiencia y la experiencia suficiente como para entender y saber de todo lo que implica realizar cualquier tarea, ya que todo implica por fuerza trabajo en equipo. Y el trabajo en equipo requiere un liderazgo.)
Un verdadero y exitoso líder si quiere rendir frutos y tener éxito, tiene que rodearse de los mejores, de los que más sepan de todos y cada uno de los aspectos de la tarea que tiene bajo su responsabilidad.
Un verdadero y exitoso líder si quiere estar en una dinámica de mejora, debe saber escuchar a la gente más cercana de su equipo.
Y la gente más cercana de su equipo debe saber expresar su desacuerdo con el líder. Porque siendo expertos en sus áreas, saben más que el propio líder, cuya misión es tener una visión panorámica y más amplia que el experto en su área, ya que su responsabilidad incluye ese ámbito en cuestión y muchos otros más.
Un líder que solo quiere escuchar a aquellos de su equipo que le dicen que sí a todo, que es incapaz de escuchar a aquellos que le dicen no o que están en desacuerdo con lo que dice, estará pronto en problemas y difícilmente será capaz de construir un buen trabajo en equipo y dar resultados.
El mejor grupo que puede tener un líder exitoso y que aspire a mejorar, no es aquel que siempre está dispuesto a seguirle la corriente, sino aquel que entendiendo el objetivo del colectivo, sabe decirle a su líder que no, sabe externar su desacuerdo.
Así pues, al asumir la grandísima responsabilidad de liderar a un equipo, a un grupo, a una empresa, a una región o a un país, lo primero que se tiene que hacer es rodearse de gente que sepa más, que entienda más y sobre todo que entienda que lo más importante son los resultados que se puedan dar con ese trabajo en equipo.
Y esto vale para todo.
Todo este rollo, que puede ser una perogrullada, es necesario recordarlo porque es una tentación muy grande la de ser líder y obnubilarse por ese poder, creerse todopoderoso desde esa posición y pensar que el liderazgo es una especia de don divino, que los pone a salvo del error y la tontería.
Y pienso en el presidente de la república, Felipe Calderón, su grupo cercano y la disputa por la dirigencia del Partido Acción Nacional.
Es claro que el presidente ha privilegiado la amistad, la cercanía y la fidelidad, al momento de elegir a su equipo de trabajo, antes que la capacidad y el conocimiento de las áreas en las que asigna a sus cercanos.
Es claro que en el complicado ámbito político, hay que buscar la identificación personal, la lealtad y la confianza. El tema es como hacer que esto no entre en conflicto con la capacidad y el conocimiento.
La permanencia por ejemplo del académico y politólogo, Juan Molinar Horcasitas, primero en el IMSS y actualmente en la SCT, es la clara muestra de que lo más importante es la cercanía con el mandatario, aunque el personaje en cuestión no tenga experiencia alguna en esas importantísimas responsabilidades.
Ernesto Cordero en la Sedesol, Alonso Lujambio en la SEP, Gerardo Ruiz Mateos en la Secretaría de Economía, Alberto Cárdenas en Sagarpa, Bernardo de la Garza en la Codeme, son sólo algunos de los funcionario de la presidencia que han sido cuestionados por sus malos resultados o por su nula experiencia en los cargos para los que han sido designados.
Ahora el mandatario mexicano se ha empeñado en colocar a su exsecretario particular, César Nava, al frente del PAN nacional. Y si bien su partido no es parte de la administración federal, es obvio que forma parte vital del área de influencia que le permite conducir al país.
Es normal que en un régimen presidencialista sea necesario mantener cercano al partido del gobierno.
Antes el propio mandatario había colocado ahí a Germán Martínez, quien luego del desastre electoral del 5 de julio, tuvo que dejar el cargo.
Tanto Nava como Martínez, son parte de la gente más cercana del presidente, no de ahora, sino de hace ya muchos años. Son sus alumnos en el panismo, pues.
El problema -creo yo- no es que quiera poner a gente cercana a él en todos esos cargos básicos para su gestión y para la conducción del país.
Sino que esos personajes además de serle gente fiel y cercana, sean incapaces de decirle que no y que por eso los quiere ahí.
Y que por su juventud o por sus perfiles, carezcan de la experiencia necesaria para ejercer sus cargos.
El problema sería que Felipe Calderón se haya obnubilado por el poder presidencial, y que no tenga a un equipo de gente preparada y experta, sino más bien a un grupo de colaboradores incapaces de decirle que no.
Eso sería desastroso no sólo para su partido, sino para el país.

jueves, 9 de julio de 2009

Saldos del 5 de julio

I
Es lugar común recordar esa vieja frase –inspirada en el cuento de Augusto Monterroso—que reza : “...y cuando desperté el dinosaurio aún estaba ahí…”, para referirse el eterno retorno del PRI.
Otro lugar común es hablar del “regreso del PRI”. La verdad sea dicha y sobre todo hablando de Puebla, el PRI nunca se ha ido, por lo tanto no puede regresar lo que nunca se fue.
Más bien el PRI permanece. Su espectacular avance electoral del domingo pasado lo confirma.
Al PRI le pasa lo que al Tri futbolero: cuando pierde una vez lo encaminan al panteón, lo sepultan, lo hunden; cuando gana una lo ensalzan, lo encumbran, lo llenan de elogios, le declaran la victoria eterna…
Sin embargo hay que reflexionar lo que significa que el partidazo esté en la cima. Ahora abandona el banquillo opositor (como tercera fuerza política nacional) desde el que vitupereaba y censuraba al gobierno en turno. Y tendrá la responsabilidad de cogobernar y decidir.
Y esa responsabilidad la tendrá que asumir muy pronto, en diciembre cuando decida y vote las leyes de egresos e ingresos. Ahí se verá en dónde y con cuántos recursos se va a disponer para hacer funcionar al país el próximo año.
Sobre ellos recaerá el peso de decidir de dónde se van a sacar los recursos ¿habrá recortes, habrá ooootra reforma fiscal, se recurrirá a la deuda externa?

II
Lo que está por verse es cuál PRI es el que ganó. Y cuál tricolor es el que va a gobernar en los estados y el que va legislar a nivel federal.
El PRI de Beatriz Paredes, con los restos que quedan en el tricolor del nacionalismo revolucionario, con su visión estatista y anti empresarial, más opuesta al neoliberalismo y que propugna por un “nuevo modelo económico” a nivel global –cualquiera cosa que esto signifique-.
O el PRI de Enrique Peña Nieto y el grupo Atlacomulco, más proclive a la participación privada en todos los sectores productivos, más emparentado con el duopolio televisivo, y con una visión económica en general más cercana a Acción Nacional.
Sabemos cuál PRI ganó, pero no sabemos cuál PRI ejercerá el poder.

III
¿El PRI apostará por la soberbia y se lanzará a boicotear al gobierno de Felipe Calderón?
Beatriz Paredes se ha visto recatada en el triunfo. Tal vez aprecia que este triunfo priista va a exigirle muchas cosas al tricolor y que debe cuidarse de que esta triunfo pueda parecerse más a aquel del 2003, que los llevó a dividirse internamente (Madrazo vs Elba Esther), que les dio fuerzas para oponerse en todo al gobierno de Fox, pero no les alcanzó para llegar fuertes al 2006.
Sin embargo otras actores priistas, muchos de ellos que también se sienten depositarios del liderazgo triunfante del PRI, como los diputados Emilio Gamboa y Cesar Duarte, ya empiezan a exigir cambios en el gabinete calderonista, como si su control total sobre el Poder legislativo no le sea suficiente, ya quieren incidir también en el Poder Ejecutivo.
Tendrán que decidir con claridad si quieren debilitar a un Poder Ejecutivo o quieren unirse a el para sacar al país adelante.
Si apuestan por lo primero mal harán, porque el 2012 lo tiene más cerca para el PRI y no querrán heredar una presidencia debilitada, gastada por la crisis económica y la lucha contra el crimen organizado.
Si apuestan por lo segundo, podrían colaborar a que llegue a buen fin el ciclo presidencial panista, que llegue una alternancia democrática que aleje del Poder Ejecutivo las tentaciones totalitarias (AMLO).
Sería un exceso decir que el PRI “se sacó la rifa del tigre”.
Pero si tiene sobre sus espaldas la gran responsabilidad de ayudar a que al país le vaya bien, aunque para ello tenga que irle bien al presidente Felipe Calderón. ¿Podrán lidiar con eso?

domingo, 5 de julio de 2009

¿Y después de la elección, qué?

Hoy se conocerá como quedará conformada la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y como se repartirán el pastel legislativo los ochos partidos nacionales.
Sabremos si el presidente Felipe Calderón podrá contar con un Poder Legislativo que le facilite la gobernabilidad o que se la complique.
Podremos avizorar el margen de maniobra de los partidos y sus posicionamientos ante el electorado con miras a la sucesión presidencial, tema que de seguro empezará a acaparar la agenda mediática el año entrante.
Y más allá de los sonados casos como la tragedia de la guardería de Hermosillo, de las presuntas negociaciones entre candidatos y narcos en Nuevo León, del predecible retorno de otra ola contagiosa de influenza tipo AH1N1, de la imparable racha de enfrentamientos entre las bandas del crimen organizado, temas que ya de suyo serían de quitar el sueño a todos los habitantes de nuestro país, hay una problemática estructural que atraviesa de una u otra manera estos y otros problemas más.
Y estos temas fundamentales apenas se mencionaron superficialmente en la campaña electoral que hoy concluye.
Uno de ellos es la previsible crisis de liquidez que enfrentarán los gobiernos federal, estatales y municipales, el año entrante. Todo esto consecuencia lógica de un año crítico para la economía nacional como ha sido el 2009.
Porque hoy estamos viviendo de la planeación y la recaudación del 2008, pero el 2010 se tendrá que enfrentar en base a lo sucedido en la economía de este pésimo año.
¿Cómo enfrentarán nuestros próximos diputados que hoy vamos a elegir, este reto al que tendrán que enfrentar al fin de año cuando se vote la ley de ingresos y egresos?
No lo sabemos. Es un enigma.
Sólo hay una cierta coincidencia en que ninguno de los partidos con grupos parlamentarios importantes van a asumir la responsabilidad política e histórica, de buscar una solución a fondo y de largo plazo, como sería una propuesta bien pensada para gravar medicamentos y alimentos con el IVA, buscar eliminar exenciones y en general, aligerar la pesada, compleja miscelánea fiscal que hoy agobia a la planta productiva y que sólo beneficia a la economía informal.
Ante esta negativa a hacer una reforma fiscal de largo plazo, sólo quedan dos opciones: el endeudamiento o la reducción drástica del gasto público. Cualquiera de las dos tendrá un alto costo.
El endeudamiento tiene la “ventaja” de que será un problema que no se verá en sus saldos muy negativos sino hasta mediano plazo y tendrá que solucionarse en el próximo sexenio.
La reducción del gasto público implicará reducción de nóminas y gastos operativos, que repercutirá en mayor o menor medida lo mismo a la alta burocracia que al personal de base y afectará temas tan sensibles como la seguridad pública, la salud, la educación y mucho del gasto de infraestructura.
Otro tema es la cada vez más grave problemática de las adicciones y asociado a esto, el tema de la lucha contra la violencia criminal (que se extiende cada vez más de manera indiscriminada por el territorio mexicano), que aunque sin duda si ocupó gran parte de la contienda electoral que hoy culmina, aún no se le ve fin ni mejora.
El PAN y el gobierno de Calderón, sólo han atinado a apostar por la persecución policiaca y la utilización creciente del ejército en este combate. Solución que para el caso del combate a las bandas criminales es sin duda necesaria, pero para el caso del problema de salud, es absolutamente insuficiente y errado.
El Poder legislativo ha dado tímidos pasos para buscar nuevos paradigmas y nuevas estrategias en la lucha contra este problema de salud. El Partido Social Demócrata ha sido el único que se ha aventurado -con mala fortuna por lo que dicen las encuestas-, a proponer la despenalización del consumo como un paso audaz hacia la racionalización de una lucha que hasta ahora y según las frías cifras, el estado va perdiendo ante la creciente ola de adicciones, principalmente entre jóvenes.
Estos son solo dos de los pendientes nacionales en los que al parecer después de las elecciones, quedaremos igual que como estábamos antes de ellas.

viernes, 27 de marzo de 2009

México-EU

José Luis Benítez Armas

Nunca antes un alto funcionario norteamericano había reconocido con absoluta claridad como la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, que el gran consumo en su país, es parte fundamental del problema de la violencia del narcotráfico en México.
En su reciente gira por nuestro país, la señora Clinton así lo señaló de manera reiterada y reconoció que "nuestra insaciable demanda de drogas ilegales alimenta el narcotráfico", y dio el dato: los narcotraficantes mexicanos reciben “25 mil millones de dólares en ganancias anuales” que provienen de Estados Unidos.
El mismo presidente Felipe Calderón, que se entrevistó el miércoles con la secretaria de Estado, reconoció que se produjo "un cambio no sólo en el discurso, sino también en la actitud del Gobierno norteamericano" hacia la guerra de su país contra el narcotráfico”, pero pidió más apoyo de parte del vecino del norte para combatir al crimen organizado.
Esto es sin duda una buena señal para los mexicanos y ofrece esperanzas de que algo tiene que cambiar para obtener resultados en el combate a la violencia delincuencial y al aumento de las adicciones.
Y se debe entender que es también un reconocimiento tácito de que las anteriores señales lanzadas por el flamante gobierno norteamericano de Barack Obama (el “estado fallido”, la aseveración de que zonas del país están fuera del control gubernamental, la drástica reducción de los apoyos por el Plan Mérida, el “blindaje” de su frontera sur, etcétera), no fueron las correctas.
Otra buena señal es el nombramiento hace un par de semanas del nuevo zar antidrogas de los Estados Unidos (jefe del Gabinete de Política Nacional de Fiscalización de Drogas, ONDCP, por sus siglas en inglés), cargo que recayó en Gil Kerlikowske, exdirector de la policía de Seattle, quien ha impulsado políticas de vigilancia más progresistas, menos dirigidas a criminalizar el consumo y más a proteger la salud de la comunidad.
Esto nos hace pensar que es probable que el presidente Barack Obama, esté pensando en dar un giro de 180 grados en la política anti drogas que las administraciones estadunidenses han practicado hasta hoy, que esté dispuesto a romper con los paradigmas morales e ideológicos que hasta hoy han dominado esta batalla.
Labor ruda si la hay. Muchos y poderosos sectores de la sociedad norteamericana son sumamente conservadores y prejuiciosos ante el problema de las adicciones y también en otro tema relacionado y muy relevante: el libre comercio de armas.
La poderosa NRA (National Rifle Association) o la Asociación Nacional del Rifle, con sus 4.5 millones de agremiados, es una organización norteamericana de corte nacionalista que defiende el derecho constitucional de todo estadunidense a tener las armas que quiera para fines de defensa personal o para actividades deportivas.
Y es que Estados Unidos exige cero tolerancia con sus vecinos a la libre circulación por sus fronteras de personas y de drogas; pero en materia de comercialización de armas hacía sus vecinos, hasta ahora lo que ha dominado es la “ley de la oferta y la demanda”, y no les importa si la demanda sea del crimen organizado.
Y es que lo menos que debemos pedir es que si nosotros tenemos un control estricto de venta de armas de alto poder en el mercado interno, es que en la zona la fronteriza de EU, se mantenga un mínimo control de su tráfico y venta.
Porque la situación es totalmente injusta y nada más para reflexionar pregunto: ¿que pasaría si en México tuviésemos un libre comercio de drogas, como el que tiene los Estados Unidos de armas?

luisbenitez22.blogspot.com

Legisladores y partidos

José Luis Benítez Armas

¿Quién entiende a los diputados del PRD y del PRI? Cuando se trató el tema de la reforma energética el año pasado, politizaron hasta la locura el tema, se envolvieron en la bandera nacional, sacaron sus carteles de don Lázaro Cárdenas, apelaron al nacionalismo revolucionario, y recurrieron a todos sus argumentos para evitar “la privatización” del petróleo y para defender la “soberanía energética”.

En ese momento de la mayor importancia para el futuro económico, energético y viable del país, las cuestiones técnicas pasaron a segundo plano, la realidad financiera y tecnológica del país y de Pemex en específico, no pesó demasiado.

Clamaban a gritos y sombrerazos por los foros, las conferencias, las mesas de diálogo entre especialistas, académicos, legisladores, expinendo la defensa de la patria, de la soberanía nacional y demás, dizque para llegar a la mejor reforma energética para México.

Una reforma que al final resultó ser de “chisguete”, que apenas alcanzó para poder construir una refinería (hoy tema de gran debate), que nos deja aún muy rezagados en temas de tecnología y de inversión, con lo que apenas alcanzará para que Pemex no quiebre.

Hoy que con el tema de la nueva refinería, que está buscando entidad dónde instalarse, el presidente Felipe Calderón propone foro de debate que ayude a transparentar la decisión final en base a “cuestiones técnicas y no políticas”, que implicará miles de millones de dólares de inversión y una generación de aproximadamente 48 mil empleos, en la entidad en donde se instale, ahora los legisladores tricolores y perredistas señalan que cómo se puede perder el tiempo en foros y consultas, que debe hacerse de manera expedita, en base a discusiones “técnicas”.

Las mismas condiciones técnicas que para la reforma energética no les importaron demasiado para acelerar las reformas, ahora se convierte por arte de magia en elementos no sólo muy importantes, sino los únicos que importan para tomar la decisión de la refinería.

Lo malo de nuestros diputados es que no piensan en el futuro de México, piensan en su futuro político y en como quedar bien con las dirigencias de sus respectivos partidos políticos, porque en nuestro país las diputaciones son solo trampolines para cobrar una buena lana y desde ahí buscar después saltar a mejores cargos políticos.

No sería tiempo de buscar que México se tengan legisladores profesionales, conocedores, especialistas en cada uno de los temas, que nos garanticen que las leyes que surjan del Congreso de la Unión sean las idóneas para el país, no para sus carreras políticas y sus partidos.

Un paso en la dirección correcta sería la posibilidad de reelegirse. Creo que eso obligaría a la profesionalización y a la especialización de los legisladores y dejarse de tantas improvisaciones y de buscar sólo su interés particular y el de sus partidos.

Encuestas
La reciente encuesta de Grupo de Economistas Asociados/Investigaciones Sociales Aplicadas (GEA/ISA) correspondiente a marzo: trae interesantes datos. Comentó solo un par de ellos que son pertinentes y están relacionados con el tema sobre el que hoy escribo.

El IFE pasa por su porcentaje de credibilidad más bajo en su historia. Hoy tienen el 43%. No cayó tan bajo ni luego de las elecciones de 2006, cuando descendió del 79% (en los tiempos de José Woldemberg) al 51%.

Sobre la controvertida nueva legislación en torno a la publicidad en medios electrónicos, según esta encuesta de GEA/ISA, un 59% no tiene interés en escuchar los espots en medios, un 74% piensa que se debe reducir su número, el 67% piensa que no le han dado estos anuncios información valiosa y un 63% reconoce no haber sido motivado por estos a inclinarse por algún partido.

Se proyecta –según este sondeo- una participación del 34% para las elecciones federales de julio de este año.

Si nuestros ínclitos legisladores querían fortalecer con la nueva legislación al IFE, a las instituciones electorales y políticas del país y la participación ciudadana, al parecer y según esta encuesta, lo que consiguieron fue lo contrario.

luisbenitez22@hotmail.com

lunes, 23 de marzo de 2009

El PAN poblano, durmiendo

José Luis Benítez Armas

Mientras el Partido Revolucionario Institucional ya tiene a sus aspirantes a diputados federales no solamente bien definidos, sino ya haciendo labor de difusión de imagen a través de la web, Acción Nacional es la hora que no tiene ni lo uno ni lo otro.

Flaco favor a su instituto político y al presidente de la república, Felipe Calderón, que hoy más que nunca requiere de votos en el Poder legislativo para poder enfrentar los difíciles momentos económicos, políticos y sociales que se están viviendo en el país.

Y es que ni siquiera se han definido en el blanquiazul qué aspirantes y sobre todo en qué distrito de la capital, van a buscar la victoria para su partido el próximo 5 de julio.

Pareciera que de verdad ya están resignados a perder lo que hoy tienen y a entregar al tricolor esas posiciones en el Congreso de la Unión.

Con esa actitud, el panismo poblano (el estatal y los municipales) parecen darles la razón a los mal pensados que aseguran que hay “pactos en lo oscurito” entre panistas y tricolores, para entregar la plaza a cambio de no se qué privilegios, haciendo a un lado lo que debería ser prioritario para Puebla y el país, como es la urgencia de reforma en el Poder Legislativo, en temas centrales como la seguridad pública, la reforma laboral, las telecomunicaciones y muchas otras más.

Mientras el presidente Calderón clama por la unión de los mexicanos, suplica por apoyo para su lucha contra el crimen, apela al patriotismo para hacer a los gobiernos estatales y municipales corresponsables en estas faenas, al panismo poblano parece no urgirle nada y se mantiene cruzado de brazos esperando no se qué indicación, para iniciar la ruda labor que le espera para luchar contra las encuestas que no le favorecen ni en Puebla ni a nivel nacional.

Con esta inmovilidad e indolencia se están arriesgando no sólo a perder posiciones, sino a sufrir una de sus derrotas históricas que los pondrá en un panorama muy difícil para el 2011.

Por la web
Desde el fin de semana circula por youtube (teclear corrup cenhch) un video muy comprometedor en el que se ve a la directora del Cenhch (una de las escuelas más emblemáticas de Puebla, por su disciplina y su prestigio académico), Silvia Vélez Quintana Roo, haciendo una fiestononón con música, baile, animadores, cervezas y todo lo que en estos casos se estila.
La cosa no sería de extrañar ni de señalar, si no fuera por la novedad de que semejante reventón que se ve en el video lo está realizando presuntamente en las propias instalaciones del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, específicamente en la alberca, a la que los invitados tenían libre acceso.

La misma alberca por la que los miles de estudiantes de esa institución pagan cada uno 465 pesos para su mantenimiento.

¿Será este un derecho sindical que el SNTE les da? ¿A los alumnos se les prohíbe fumar –¡ya no digamos tomar!- dentro del plantel pero la directora puede hacerlo?

Lo menos que debe hacer la SEP es investigar los hechos, no por cuestiones moralinas ni mucho menos, sino por que la profesora puede hacer las fiestas que quiera e invitar a quien le venga en gana y dar lo que quiera, pero que le cueste su dinero (que bastante bien debe ganar) y no utilizando bienes públicos.

Reporteros agredidos
Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solis,
jóvenes periodistas y escritores, fueron agredidos sin mediar razón por policías municipales, agresión que se recrudeció –según testimonio de los afectados- cuando uno de ellos se acreditó como periodista.
Son estas actitudes violentas e inútiles, las que degradan la visión ciudadana de los elementos de la seguridad pública, ojala se castigue a los responsables y va mi solidaridad a los compañeros afectados.


luisbenitez22@hotmail.com