lunes, 23 de marzo de 2009

2009, el año electoral

José Luis Benítez Armas

Como siempre ha pasado en nuestro país, mientras las principales y más sensatas sociedades el mundo se preparan para sortear una crisis económica de gran calado como la que se empieza a vivir en este 2009, o piensan en qué hacer el día después de la tormenta para retomar con inteligencia el futuro, en Puebla estamos metidos obcecadamente ya en un año electoral.

Es buena noticia que hoy tengamos elecciones creíbles y más o menos confiables, que los partidos tengan las garantías reales de que pueden ganar tal o cual posición política. Es un gran avance para nuestro país que hoy podamos vivir en una democracia sostenible.

Sin embargo lo malo es que la agenda de pendientes y urgencias se trastoca. Si en Puebla tenemos aún serios problemas de corrupción (un problema social y no sólo del gobierno), de rezago educativo, de desempleo (que se complementa tristemente con la multicitada crisis), de salud o de transporte público, por mencionar sólo algunos de los más obvios, ahora todo pasa a segundo término: ahora la agenda mediática va a estar metida en el año electoral: en quiénes son los “buenos” para tal o cual candidatura de cualquier partido o en especial del “partidazo”, o quién quiere ser diputado o quien no.

Los más destacados columnistas día a día se desviven por dar a conocer la lista de los “buenazos”. Luego que pasen las elecciones en julio, vendrán los consabidos conflictos poselectorales, las definiciones de los ya ganadores, si son parte o afectos a tal o cual grupo, o futuro “pretenso” de la “grande” (la gubernatura del estado), etc, etc.

De ahora en adelante en lo que viene del año, esa va a ser el pan de cada día en todos y cada uno de los medios de comunicación poblanos. Candidatos, partidos, elecciones y conflictos poselectorales, no más.

La sociedad mexicana da muestras a través de la cada vez más constante abstención en las urnas y por otros medios, del hartazgo en que se vive hoy de lo que es la política mexicana (en el 2006, las elecciones colmaron hasta lo el hartazgo a la audiencia nacional de los medios, con chunga política a todas horas, en la televisión, en la radio, en los diarios y revistas, la web, etcétera). Sin embargo y a pesar de eso, los medios poblanos y sus líderes de opinión, no pueden salirse de esos temas, sea año electoral o no.

El periodismo ha devenido en una especie de reporteo palaciego, en donde lo único de verdad importante es lo que sucede en las sedes de todos los niveles de gobierno, en los recintos parlamentarios o en los edificios partidistas.

A no ser que un hecho notable de sangre distraiga, la agenda mediática va a estar permanentemente hipnotizada por la reyerta electoral de este año. Sería bueno que la sociedad y sus medios de comunicación, no perdamos de vista los grandes temas regionales y nacionales.

Las elecciones son de las cosas de mayor relevancia, pero no son las únicas.

luisbenitez22@hotmail.com

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