José Luis Benítez Armas
Retomemos el caso de la ciudadana francesa, Florence Cassez, juzgada y sentenciada a 60 años de cárcel por el delito de secuestro contra cuatro personas, que en el contexto de la vista del presidente francés Nicolás Sarkozy, ha sido un tema que gravitó durante la visita del mandatario francés y que fue retomado por muchos medios de comunicación, analistas y columnistas en medios.
La ciudadana francesa fue juzgada en base a las pruebas presentadas por las autoridades mexicanas y la defensa legal de la propia señora Cassez. Obviamente se incluyó en este juicio el bochornoso montaje que las autoridades de la AFI (la Agencia Federal de Investigaciones encabezada en ese entonces por Genaro García Luna, hoy titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal) hicieron para un noticiero de televisión, específicamente de Televisa.
Sin embargo con todo y eso, la señora Cassez fue condenada a 96 años de prisión por la justicia mexicana y luego reducida a 60 años. Es decir, la justicia mexicana la encontró responsable de participar con su pareja, en secuestros y vejaciones a por lo menos cuatro personas.
No puede ser calificada de “presunta”, ya que su caso fue juzgado y establecida la condena por un juez.
El tema del montaje mediático realizado por las autoridades de la AFI en colusión con periodistas televisivos, para darle “espectacularidad” a la detención es un tema distinto,
que debe analizarse a conciencia por las propias autoridades, pero sobre todo debería ser motivo de un análisis auto crítico de parte de la propia empresa de televisión que se prestó a ello.
Porque todo mundo se refiera al montaje responsabilizando a las autoridades policiacas por este acto tan deleznable como fue el detener en una carretera 24 horas antes a la pareja de acusados, para presentarlos al día siguiente como detenidos en un espectacular operativo en su rancho.
Todo esto fue actuado y armado con el fin de hacer lucir a la AFI y a su director, Genaro García Luna.
Pero ¿y la empresa Televisa y sus empleados que se prestaron para esta patraña? ¿Ellos como siempre, no son responsable de nada? ¿Se ha escuchado de parte de los directivos de ese medio alguna disculpa, algún mea culpa hacia su auditorio? ¿La salida del señor Amador Narcia de la vicepresidencia de noticias de Televisa, mereció alguna explicación?
Simplemente nada. Como si todo esto no hubiera pasado. Los medios de comunicación no son responsables de nada. Ni un pequeño gesto de autocrítica, ninguna mención al bochornoso hecho.
Y de los analistas de los medios que hoy retoman el tema, tampoco nadie se pregunta o cuestiona el hecho de que una empresa de información con la penetración, la importancia y el poder de Televisa, se haya prestado a semejante hecho, carente de todo ética y que arremete y contraviene preceptos mínimos del periodismo.
¿Habrá sido esta la única ocasión que Televisa hace esto? Creo que no.
Y si hoy muchos se desgañitan señalando la falta de probidad de nuestros impartidores de justicia y de nuestros cuerpos policiacos, poniendo en duda su credibilidad y lamentándose por la confianza ciudadana en ellos depositada ¿qué procede con la credibilidad de Televisa?
Por lo menos también debería estar en entredicho. ¿O no?
luisbenitez22@hotmail.com
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