lunes, 23 de marzo de 2009

PRI: 80 años

José Luis Benítez Armas

El Partido Revolucionario Institucional cumple 80 años este 4 de marzo.
Surgido de los conflictos post revolucionarios, fundado bajo la égida de Plutarco Elías Calles y en pleno maximato, fue la herramienta fundamental para la pacificación del país después de la tempestad revolucionaria iniciada en 1910.

Fundado en un congreso efectuado entre el 3 y el 4 de marzo de 1929, de ese partido hoy se podrán decir muchas cosas, pero en mucho este aparato político y autoritario funcionó durante muchos años en su búsqueda de la paz, la estabilidad y el desarrollo económico para México.

Es justo reconocer también que en su andar y desde el mismo arranque de su vida se convirtió en un poder autoritario, antidemocrático y por momentos, violento. No tuvo ningún reparo en usar la violencia selectiva o contra grupos o sectores de la sociedad, cuando en su opinión se ponía en peligro la “unidad nacional”.

Pero su poder lo basó más en la negociación y la cooptación. Con los empresarios, con los sindicatos, con los campesinos, etcétera.

El Nacionalismo Revolucionario fue su insignia ideológica durante décadas.
Hasta los años sesenta mantuvo más o menos en paz y en progreso económico a la nación. Fue a finales de los años 60 que el sistema priista empezó a mostrar sus debilidades.

De ahí arrancó una larga transición que los llevó a que en 1997, por primera vez perdieran la mayoría absoluta en el Poder Legislativo y a que en el año 2000, perdieran la presidencia de la república.

Posteriormente en el 2006 volvió a perder ante el Partido Acción Nacional y no sólo eso, fue relegado al tercer sitio electoral por la izquierda, encabezada por Andrés Manuel López Obrador.

En el 2009, se ha repuesto de manera sorprendente y a pesar que desde los años ochenta se ha venido anunciando su inminente fin como instituto político, hoy surge de sus cenizas y está colocado según las recientes encuestas, a la cabeza de las preferencias electorales en el país. Además es el partido mexicano que más cohesión y unidad muestra ante las elecciones federales del próximo mes de julio.

Ha transitado del Nacionalismo Revolucionario al “Liberalismo Social” de Salinas de Gortari. Ahora se proclama socialdemócrata. Ha sabido adaptarse a su manera a los cambios que la democracia ha traído a nuestro país. Sin dejar sus viejos liderazgos (Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones, Joaquín Gamboa Pascoe, etcétera) y a pesar de haber perdido el poder de sus tradicionales sectores (el campesino, obrero y popular), de haber sido abandonado por el poderoso sindicato de maestros de la maestra Elba Esther Gordillo, sigue teniendo una gran capacidad de movilización.

En Puebla se perfila como seguro ganador en la contienda de julio. Y si bien es difícil que llegue al “carro completo” como antaño, si se ve que a pesar de todo (el escándalo Lydia Cacho y la derrota del 2006) va a salir vencedor y fortalecido en sus posibilidades de volver a ganar la gubernatura en el 2011.

Y si bien ya no tiene la CTM, la CNOP o la CNC en Puebla el mismo poder que antes, esta ausencia el priismo local la ha suplido con la BUAP, que en los hechos se ha convertido en un sector del Revolucionario Institucional que le ha dotado de aspirantes con fuerte presencia política y con muchos recursos, como fue el caso del ex rector Enrique Doger y ahora el actual rector, Enrique Agüera.

En fin, a pesar de todo y para sorpresa de muchos, el PRI sigue estando vivo y sigue siendo parte de la estabilidad política y del equilibrio de fuerzas en la democracia mexicana, a sus 80 años de vida.

luisbenitez22@hotmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario